La Orden de los Cartujos

El día típico de una monja cartuja

Alabanza matutina en el secreto de la celda

7h00 : Somos convocadas a la oración. Acción de gracias por las maravillas de la creación y por el surgimiento del Resucitado que nos lleva en él, el oficio de prima es recitado por cada monja en su celda. Al sonido de la campana, todas oran al mismo tiempo, haciendo del monasterio una sola alabanza a la gloria de Dios.

Según la inclinación de cada cual, las monjas conversas pueden recitar el mismo oficio de salmos que las monjas de claustro, o bien un oficio compuesto de « Padre Nuestros », « Avemarías » y « Gloria al Padres », que resume en sí solo toda la oración y que enlaza a la monja con una larga tradición monástica. Cualquiera que sea la fórmula adoptada, esta oración litúrgica es siempre un oficio de la Iglesia. Por intermedio de la Orden Cartujana la Iglesia confía a la monja un verdadero ministerio.

Sigue un tiempo de oración. La cartuja se esfuerza por ofrecer a Dios un corazón simple y un espíritu purificado, y de fijar en él sus pensamientos y sus afectos. Si ella es fiel, día tras día, de su propio silencio nace en ella algo que le lleva a querer aún más silencio. De esta manera no sólo recibirá el don de servir a Dios, sino también de unirse a él.

Moniale à l'oratoire
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